Este espacio a sido creado especialmente, para motivarlos e incentivarlos para que cambien ciertas aptitudes que me hacen ser agresivo. Recordemos que el respeto, la tolerancia y el compañerismo son valores fundamentales del ser humano, especialmente cuando nos encontramos en un entorno como una institución educativa.
Los invito para que hagan parte activa, de este proyecto para que de esta manera demos fe de lo que somos y no de lo que queremos ser.
Animo chicos, esta una gran oportunidad para que pongamos el vista las situaciones difíciles del grupo y así poder aplicar diferentes estrategias para mejorar.
Seamos capaces de hablar con el otro sin decirnos malas palabras, sino siendo cordial y sobre todo con palabras no ofensivas.
El diálogo es la mejor salida de una buena relación interpersonal, y sobre todo me permite ser cordial con el otro.
https://www.youtube.com/watch?v=dmmW-NqBUaQ
Jóvenes todos valemos oro, y no permitamos que nos golpeen o que nos agredan física y verbalmente. Existen docentes, coordinadores, para que exijan nuestros derecho como estudiantes de una institución educativa.
No nos acostumbremos a responder con palabras groseras y con golpes, seamos sencillos, cordiales y honestos y veremos el cambio.
Empecemos por nosotros mismo.
https://www.youtube.com/watch?v=XhH966l46dI
Los invito para que vean este vídeo, hagamos un examen de conciencia de nuestros malos aptos.
la vida es un regalo, también lo es la salud, y ningún otro ser humano tiene derecho de quitarla. Jóvenes hoy son ustedes lo que molestan y agreden a los demás, les gustaría que les pase lo mismo, mañana puede ser usted. puede ser esa persona que esta en esa cama, conectado a esos aparatos.
Demos gracias a Dios que hoy están vivos y tienen todas sus extremidades y te funciones perfectamente todos lo órganos de tu cuerpo. Así como hoy están bien, permita que tu compañero este bien. NO AGREDAS A LOS DEMÁS.
Ana mira de reojo a sus compañeros de primer grado. Ellos le devuelven el gesto. Están hablando en voz baja. Ella no llega a entenderlos, sus palabras se quedan en murmullos. La profesora levanta la voz: “Ana viene de Estados Unidos. Estará con nosotros por un año, ayúdenla a ponerse al corriente”. Ana busca una cara que le resulte amigable. De pronto le señalan una carpeta vacía. Lleva el cabello sujeto en una cola, el uniforme huele a suavizante y tiene una mochila que mamá le compró. De pronto alguien le jala el pelo y Ana voltea sorprendida. Los niños se ríen, ella se avergüenza y se da la vuelta. No sabe que una de sus nuevas compañeras acaba de elegirla como su víctima.
A través del teléfono, la madre de Ana cuenta que nunca había vivido algo parecido. Ella, una peruana radicada en Estados Unidos desde hace diez años, no se había enfrentado al bullying o acoso escolar mientras fue alumna. “Si pudiera volver en el tiempo no elegiría el colegio en el que la matriculé. Yo hice caso a las recomendaciones de un amigo y, según lo que pude averiguar, pensé que era una buena opción. Dos mil soles de mensualidad en el corazón de San Isidro y sin embargo fue allí donde desde la profesora hasta el director no pudieron enfrentar el acoso escolar. Yo estudié en un colegio nacional y no me enfrenté a una cosa así”, asegura.
Apenas pasó una semana y Ana ya no quería ir al colegio. “Las niñas son muy malas”, le dijo a su madre. en casa creyeron que le había afectado el cambio de costumbres. No se imaginaban que a diario su hija recibía insultos y empujones de otra niña. Un día cualquiera esa niña subió el nivel de sus ataques. Se acercó a Ana y le propinó una patada y un puñetazo. Aunque recién entonces se animó a contar lo que sucedía en las aulas, le pidió a su madre que no se quejara con la profesora. Le daba vergüenza ser una “soplona” y también temía recibir represalias. Pero tras semejante paliza la madre no se quedó con los brazos cruzados.
“Insistí con la maestra, la psicóloga y el encargado de disciplina. La respuesta fue que esa agresora venía de una familia disfuncional. Pero en realidad el personal del colegio estaba con las manos atadas pues esa familia es una de las más ricas e influyentes de Lima. Con eso me decían que nunca se atreverían a hacerle entender que lo que hacía estaba mal”, cuenta la madre de Ana.
Por el caso de Ana podemos concluir qué lejos están de la realidad aquellos padres que asocian el bullying con una práctica focalizada únicamente en los colegios de sectores populares. La verdad es que se extiende a los colegios más exclusivos de Lima y también allí es ignorado por docentes y autoridades educativas. “Incluso se ha llegado a decir que las víctimas vienen de familias disfuncionales y por eso son retraídos y temerosos, fáciles de agredir. Ese es un comentario ligero; hay muchísimos factores de los que podríamos hablar en una víctima de acoso escolar o en el victimario. Lo primero es entender que los adultos tienen un rol como padres y como modelo de autoridad. Si eso falla podemos llegar a extremos como ya hemos visto en el Perú”, explica Janet Oliveros, psicóloga de niños y adolescentes.
En este exclusivo colegio limeño no ayudaron a Ana. Si no hubiera sido por el papel decisivo que cumplió su madre, quizás seguiría sufriendo en silencio. Incluso fue a casa de la niña agresora creyendo que allí encontraría una solución. “Esto no es nada, son cosas de niñas”, respondió una madre indiferente. “Me quedé con la boca abierta. Este colegio tiene un ambiente muy hostil, muchos chicos se van del colegio porque sufren de bullying. Los molestan si no tienen mucha plata o si no viven en un barrio exclusivo. Si sus rasgos son andinos los marginan. Es una cosa terrible”, dice.Aunque no se lo hubieran imaginado, parte de la solución fue matricular a Ana en clases de karate y este año se van de regreso a Estados Unidos. tomado. http://blogsaludinfo.blogspot.com/2012/07/bullying-y-agresion-escolar-historias.html Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 4.0 Internacional.
en este espacio ha sido creado para que ustedes expongan las problemáticas que se han presentado en el curso para que entre todo podamos darle solución a lo presentado. no les de pena y tampoco tengan miedo hay que vencer al enemigo no con palabras ni con golpes, sino con sinceridad, apoyo y tolerancia.
Pequeños emprendedores por Iveth Villabona Barajas y Zoraida Velandia Amado se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
En este espacio chicos, los invito para que compartan con nosotros las estrategias que se pueden implementar para cambiar la conducta de algunos de nuestros compañeros.
yo propongo, que hagamos uso del dialogo en ves de contestar y de pegarle la otro, seamos pacientes y tolerantes. que proponen ustedes?